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GLP


GLP o Autogás, en vez de Gasolina
AHORRA HASTA UN 40% EN COMBUSTIBLE
Transformaciones a Gas GLP (Autogas)


¿Qué es GLP?



¿Qué es GLP?

¿Qué es GLP?

Utilizable en los coches actuales

VALLADOLID, Santiago de Garnica.

Eléctricos, hidrógeno, pilas de combustible… Se habla de numerosas alternativas a los convencionales motores de gasolina y diesel o gasoil, alternativas más o menos reales pero en cualquier caso aún poco preparadas para sustituir de forma efectiva a los combustibles clásicos. Sin embargo, resulta curioso que se olvida un combustible sencillo, que está ahí, con numerosas ventajas económicas y ambientales. Hablamos del Autogas o Gas Licuado de Petróleo (GLP), que puede alimentar a nuestros motores térmicos de gasolina.


Sin embargo, hay más de 20 millones de vehículos que lo utilizan, de los que 8 circulan por Europa. Si analizamos esta cifra, nos en-contramos con un mercado que supera los dos millones de vehículos que funcionan con este combustible alternativo en Polonia y Turquía, el millón que circula con GLP en Italia, o el medio millón en Alemania. En España son 10.000 vehículos, un número bajo fruto de un círculo vicioso: pocas estaciones de servicio con disponibilidad de suministrarlo y oferta baja de los fabricantes, pero este círculo puede romperse a muy corto plazo con la implantación de una completa red de reposta-je que permita circular por toda España sólo con GLP.


Pero en realidad, y en ello está la primera ventaja de este combustible, se puede circular por toda España con un vehículo de este tipo, y por todo el mundo. Y es que, esto es lo primero que se debe saber, el automóvil que utiliza GLP es un vehículo bi-fuel, es decir, funciona indistintamente a gasolina como a Autogas. El depósito de GLP puede ser situado en la zona de la rueda de repuesto. El gas en estado líquido, sale del depósito y se dirige al motor por una tubería a presión, pasando por una electroválvula que permite el paso del gas sólo con el motor encendido y el conmutador en posición gas. Desde ahí llega al Evaporizador (unidad de mezcla), que es un intercambiador de calor entre el gas y el circuito del agua del motor. Este elemento se encarga de pasar el gas de fase liquida a gaseosa, reducir la presión y regular mediante una centralita electrónica lacantidadde gas que encadamomento se debe de inyectar al motor.


¿QUÉ CONSUME AHORA?


El arranque del motor se realiza siempre con gasolina. A 40°C, y superadas las 1.400 rpm, cambia en automático a GLP. El conductor no nota diferencia alguna en este proceso. En caso de que el vehículo se quede sin Autogas mientras circula, se acciona una señal acústica que avisa al conductor y el vehículo cambia automáticamente a gasolina. El cambio de un combustible a otro se lleva a cabo en marcha, sin interrupción en la conducción.


Además, hay un selector de combustible -generalmente una pequeña tecla en el salpicadero-, que permite elegir el modo de funcionamiento en cualquier momento. Tanto en el primero como en el segundo caso, el conductor y resto de ocupantes del vehículo, como hemos podido comprobar en varias pruebas con distintos vehículos de GLP, no notan ninguna alteración en el comportamiento del vehículo, no perciben qué tipo de combustible se está usando.


En cambio, sí hay diferencias positivas. Con el Autogas, el funcionamiento del motor es más suave y silencioso, sin vibraciones. Además, como el GLP no tiene azufre, su combustión no deja residuos, lo que conlleva una reducción de las averías y un alargamiento de la vida del motor. Hay un menor desgaste de los cilindros y segmentos del motor ya que se trata de una mezcla homogénea con el aire lo que origina una combustión más limpia y completa. Igualmente, el mantenimiento se beneficia ya que la ausencia de residuos y depósitos carbonosos hace que el aceite mantenga durante más tiempo sus propiedades.


Y al tener dos depósitos, la autonomía se dobla respecto a un coche de solo gasolina, alcanzando distancias ya próximas a los 1.000 kilómetros: a la autonomía del depósito de gasolina hay que sumar la que proporciona el de GLP. Con una capacidad de carga media de 57 litros, hablamos de 540 Km -consumo medio de 9 litros/100 Km, y capacidad de llenado del depósito del 85 %.


Con todo esto, llega la ventaja económica. Para ello, nada mejor que un ejemplo real. El marco, el IV Eco Rally Vasco Navarro de energías alternativas. Tras dos jornadas en las que se recorrieron 542,8 kilómetros, 241,13 de ellos cronometrados, el coche oficial de Fiat, un Punto alimentado con GLP, se coronó como el más eficiente de su categoría, venciendo en la clasificación de consumo de la categoría VHT de vehículos alimentados con combustibles alternativos.


Lo más interesante es valorar coste por kilómetro obtenido. A lo largo de los 542,8 kilómetros de la prueba, incluyendo cuatro vueltas al circuito de Navarra a un ritmo muy elevado, el Punto GLP se conformó con 38 litros de gas licuado de petróleo, o lo que es lo mismo, un consumo medio de 7 litros de gas cada cien kilómetros,. Repostando Repsol Autogas a un precio de 0,75 euros el litro, esto supuso un coste total para recorrer la prueba de sólo 28,5 euros, lo que se corresponde a un coste por cada cien kilómetros de 5,25 euros, claramente inferior al de un vehículo diesel de similares características.


El coste por cada cien kilómetros fue de 5,25 euros inferior al de un vehículo diesel


El GLP es una alternativa interesante, pero muchos probables compradores quieren más información sobre su uso, ventajas, in-convenientes y niveles de seguridad. Parece ser particularmente atractivo para flotas de empresa pero también para conductores particulares que recorren muchos kilómetros cada año por tres razones: sus precios se han mantenido más o menos estables durante los últimos años, casi todos los vehículos de gasolina pueden convertirse al Autogas y, finalmente, porque hay un plan en marcha para aumentar el número de estaciones de servicio que lo ofrecen. Es cierto que en España no ha existido información suficiente sobre el nivel de desarrollo, la fiabilidad, el consumo y, por último, aunque no menos importante, también la seguridad de estos vehículos. Incluso, y lo que es peor, hay una idea trasnochada que asocia el Autogas de forma exclusiva al mundo del taxi y a la castiza bombona, una idea en blanco y negro que forma parte de la historia y hoy alejada de la realidad.



El Autogas, un gas licuado de petróleo

El Autogas es un gas licuado de petróleo -de ahí la abreviatura GLP- compuesto por una mezcla de hidrocarburos en la que es dominante el butano y el propano. Más del 66% proviene directamente de pozos de gas natural, y el resto puede ser procesado durante la extracción de petróleo, como gas asociado, o como productor de origen natural obtenido durante el refinado de crudo.


Los componentes del Autogas, “aunque a temperatura y presión ambientales son gases, cuando se encuentran en recipientes cerrados y temperatura ambiente una gran parte de los mismos están en fase líquida y ocupan un volumen 250 veces inferior al que ocuparían en estado vapor, propiedad que se aprovecha para su almacenamiento y transporte en recipientes a presión.
Sus características de alta pureza, y la homogeneidad de sus componentes, hacen que sea muy fácil ajustar el aire necesario para que su combustión sea idónea.


La diversidad geográfica de su producción hace que su suministro no esté tan condicionado por los vaivenes políticos como el petróleo e igualmente el descubrimiento de nuevas reservas le permite asumir un incremento rápido y considerable de su consumo.



Un combustible limpio
El uso del Autogas permite alcanzar, en la actualidad, ni-veles de emisiones contaminantes muy reducidos: – C02: Bajas emisiones similares a las de diesel y un 15% menores que la gasolina. -NOx: Un 96% menores que las de diesel y un 68% inferiores a las de gasolina. -Partículas contaminantes: Un 99% menores que las de diesel.
-Niveles de ruido: se ven reducidos hasta un 50%. Olores, humos y vibraciones del motor a niveles mínimos.
En conclusión, el Autogas aúna las ventajas del
Diesel en bajas emisiones de COA, con las ventajas de la gasolina en bajas emisiones de partículas contaminantes

POSIBILIDAD Pueden reconvertirse los automóviles de gasolina posteriores a 2000


coche convertible

Santiago de Garnica. Para conducir un vehículo con Autogás hay dos posibilidades: bien comprarlo directamente a la marca, o transformar uno de gasolina -o híbrido gasolina eléctrico- en bifuel con GLP.

En el mercado español, cerca de quince marcas ofrecen en sus concesionarios modelos de Autogás. Entre ellas tenemos las del Grupo Fiat: Alfa Romeo, Fiat, Lancia, Seat, Suzuki, Dacia, Mercedes Benz, Opel, Piaggio, Renault, Volkswagen y Subaru.

En caso de que no se comercialice en GLP el modelo buscado se puede acudir a un taller transformador. En la actualidad, el Autogás es compatible y adaptable únicamente con vehículos de gasolina. Una vez transformados tendremos un vehículo bifuel, que utiliza el motor indistintamente alimentado por GLP como por gasolina.


Para que un usuario pueda transformar su vehículo a Autogás, es necesario acudir a un taller especializado, para instalar un equipo específico de almacenamiento y alimentación consistente básicamente en un depósito (gas en estado líquido, que es alimentado desde una boca de carga adicional que está situada en la carrocería del vehículo, un evaporizador, una red de tuberías, un dispositivo de inyección y una unidad electrónica de control.


Algunas compañías petroleras. subvencionan, a través de bonos de combustible, las transformaciones que se hagan de los vehículos a Autogás en aquellos talleres que cumplan la Norma UNE 60635 sobre ‘Talleres de Transformación de Vehículos a GLP’, que exige unos estándares de calidad y seguridad que garanticen la calidad del producto al cliente.
La transformación es sencilla «De entrada se puede transformar cualquier vehículo de gasolina que cumpla la norma Euro 3. Hablamos por tanto de construidos a partir del año 2000.


Para contener el GLP, si bien se puede instalar un depósito cilíndrico de gran capacidad en el maletero, tras el respaldo del asiento posterior, lo habitual es colocar uno en el espacio habilitado para la rueda de repuesto y así no restar espacio al equipaje que llevemos». Son los denominados tóricos, con una capacidad de carga media de 57 litros, lo que le confiere una autonomía aproximada de 540 Km (consumo medio de 9 litros/100 Km, y capacidad de llenado del depósito del 85%).


Junto al depósito está la caja de válvulas, con el sensor de nivel, y la válvula de seguridad de llenado. Para alimentar el depósito en la estación de servicio se puede situar una boca independiente, o bien una junto al tapón de gasolina. En el depósito, el GLP o el Autogás está en estado líquido y entre 10 ó 12 bares de presión. «Se necesita reducir esa presión hasta 1 bar y al tiempo gasificarlo»


Para ello se monta un reductor-vaporizador (reduce la presión y transforma el líquido en gas). El gas pasa por una tubería de admisión con un filtro, hasta el rail de inyección. Junto a la centralita de gestión original del vehículo, «se instala una segunda centralita que gestiona el momento y tiempo de apertura del inyector de gas».


El rail de gas se comunica directamente hacia la admisión del vehículo mediante un pequeño orificio y una boquilla de inyección. «No se modifican elementos del motor, solo se incorporan otros nuevos».


La transformación de vehículos híbridos (eléctricos-gasolina) a Autogás (con lo cual utilizan electricidad, gasolina y GLP) se extiende cada vez más, como señala Roberto Merino, presidente de Radio Taxi de Valladolid, quien destaca el importante ahorro mensual en el uso profesional en una ciudad como Valladolid, con cifras que rondan entre cien y doscientos euros, respecto a un híbrido gasolina-eléctrico.


INYECCIÓN EN FASE LÍQUIDA


Hasta ahora hemos hablado del GLP que entra en el motor en estado gaseoso. Pero no se puede hablar de una tecnología única para transformar o utilizar un vehículo con GLP. De esta forma, entramos en otro campo como es el de la inyección de Autogás en fase líquida para motores, no sólo de inyección indirecta, sino también de inyección directa.


El proceso seguido para evitar pérdidas de potencia con el uso del GLP mediante un sistema que funciona como la gasolina gracias a una inyección paralela a la propia del vehículo es decir, que se dobla el sistema: «En el depósito se monta una bomba para impulsar y mantener el GLP en fase líquida y en los colectores de admisión unos inyectores específicos para el Autogás».


El trabajo como poco agresivo. «Es hacer trabajar al vehículo lo más parecido posible a lo que realiza el fabricante y lo menos agresivo en cuanto a distorsionar el esquema original del vehículo. Y la ventaja de este sistema al introducir el GLP de forma líquida y a una temperatura muy baja es evitar pérdidas de potencia».


Esta es la idea básica, pero al tiempo hay otras ventajas «al no tener que llevar reductor-vaporizador ni filtro, evitamos modificaciones adicionales y simplificamos el mantenimiento pues la estructura original del vehículo no se modifica».
Y este sistema permite tener un concepto específico para transformar vehículos de gasolina de inyección directa a GLP: «Se utiliza un conmutador de combustible y los mismos inyectores del vehículo adaptados, que se lubrifican constantemente y se garantiza su buen funciona-miento. Solo hace falta montar el ordenador que se ocupa de la gestión, la unidad de conmutación ya dicha y el depósito».


El sistema de inyección líquida para el GLP en motores de inyección indirecta de gasolina, se utilizan los propios inyectores de Vialle mediante una instalación rápida y sencilla. Para el caso de motores de inyección directa, con el sistema de Vialle el gas se introduce en los cilindros a través de los inyectores de gasolina estándar ligeramente adaptados.


El sistema es único, de tal manera que el vehículo puede operar prácticamente en modo monofuel (utilización de un solo combustible en conducción normal) y, por lo tanto, el motor se puede arrancar estando en modo GLP. El sistema de gasolina se convierte así en el referente a copiar solo cuando se arranca y en un complemento en caso de que el tanque de GLP esté vacío. Por supuesto, el conductor es libre de cambiar de un combustible a otro si así lo elige a través del clásico botón de cambio de combustible.


Glp amigo del ambiente

¿Qué es GLP?

¿Qué pasa si un coche con GLP sufre un accidente?


Prueba Incendio
PRUEBA El depósito de Autogás del vehículo accidentado aguantó un choque y un incendio.

Santiago de Garnica. La palabra gas para muchos es sinónimo de riesgo y esto, sumado al hecho de transportar el GLP en un automóvil, obliga a preguntarnos qué sucedería en caso de accidente. ¿Hasta qué punto será seguro un sistema de Autogás en ese caso? Y ¿qué ocurrirá si una conversión a Autogás se incendiase?


Para ello, nada mejor que analizar una prueba al límite, en realidad dos: una de choque y otra de incendio, realizadas por varios organismos y asociaciones de conductores, entré ellas el Real Automóvil Club de España. Y lo hicieron, no con un coche nuevo, sino sistemas, así como el modelo y la antigüedad del vehículo, fuesen representativos de una conversión típica.
Para la prueba, el vehículo elegido fue un Opel Astra Enjoy Caravan de ocasión, cuya primera matriculación fue en diciembre de 2004; con un kilometraje aproximado de 89,000 km, reequipado con un sistema dé Autogás. A este vehículo se le hizo chocar a 60 km/h con un 70 % de superposición contra un Astra de Autogás estacionado. Ésta es la constelación típica en colisiones traseras, por ejemplo, en el extremo final de un atasco en la circulación, cuando el conductor del vehículo impactante intenta tardíamente girar hacia la izquierda.


En esta disposición de prueba, el carril derecho del Kadett impactante apuntó más o menos hacia el centro de la parte posterior del Astra estacionado. Esta sección de la parte trasera del vehículo es relativamente blanda y los carriles laterales del chasis pasan a ambos lados del alojamiento de la rueda de recambio. También se encuentra en esta sección el depósito de Autogás reequipado, que absorbería una gran cantidad de la prueba.


A primera vista, la deformación en la parte trasera del Astra parecía relativamente insignificante. Uno de los factores responsables fue la rigidez extraordinaria que el depósito de Autogás en el alojamiento de la rueda de recambio confiere a la estructura trasera. El depósito transfiere la carga del impacto a la estructura delantera de la cabina y no sufre ninguna deformación en sí.


Con una inspección más precisa se observó un alabeo pronunciado en la columna C izquierda, es decir, que todo el lado izquierdo del vehículo había resultado afectado ligeramente, dando lugar a que los huelgos en el panel de la carrocería se redujeran a cero y el portón trasero se atascara impidiendo la apertura manual. La medición posterior al choque reveló que el lado izquierdo del maletero del Astra se había movido unos 35 milímetros hacia delante. Además, la parte trasera se hundió unos 3,5°. En síntesis, y tras la prueba de choque, se comprobó que el de-pósito de Autogás no había resultado afectado por las cargas dechoque. El depósito, incluidos los soportes y el sistema de tubos de alimentación, había resistido intacto la prueba y no representaba ningún riesgo adicional.


PRUEBA DE INCENDIO


La segunda prueba estaba relacionada con el fuego. El incendio de vehículos es una incidencia relativamente rara, pero sus efectos pueden ser devastadores. La prueba de incendio realizada después de la de choque buscaba demostrar si los dispositivos de protección obligatorios eran suficientes y si funcionaban incluso después de una colisión.


Antes de la prueba, el depósito de gas se cargó con Autogás hasta que la válvula de cierre interrumpió el proceso -depósito lleno hasta el 80%desucapacidad-.Acontinuación, se colocaron debajo del vehículo bandejas llenas de gasolina, que se incendiaron.


Esta prueba reproducía un escenario en el que se había derramado gasolina sobré la calzada y que ardía bajo el coche provisto de Autogás. La prueba reveló que, incluso si el incendio se produce directamente debajo del depósito, la válvula de alivio de presión se abre sólo cuando las llamas hayan envuelto al vehículo por completo. El depósito de Autogás resistió intacto la prueba. Al dejar salir el gas y quemarlo instantáneamente, la válvula de alivio de presión evitó el estallido del depósito sometido a un aumento de la presión interna.


En esa primera prueba de incendio, el kit de conversión de Autogás resistió sin representar ningún riesgo adicional para los pasajeros del vehículo ni los rescatadores. El depósito en ningún caso explotó, ya que los dispositivos de protección obligatorios garantizaban la combustión controlada del Autogás en el depósito durante un período de 6 minutos aproximadamente.

Tras provocar el incendio, el depósito del coche no explotó.


REPOSTAJE La tecnología de almacenamiento, distribución y consumo de Autogás está plenamente desarrollada y es sencilla.


¿Qué es GLP?

Dónde y cómo repostar GLP


En Navarra ya existen 9 puntos donde puedes repostar.


Donde repostar

Santiago de Garnica. La tecnología de almacenamiento, distribución y consumo de Autogás está plenamente desarrollada, es sencilla y de aplicación inmediata. El automovilista puede repostar fácilmente GLP en las estaciones de servicio como con un vehículo convencional diesel o gasolina. En el caso de empresas de flotas pueden adoptar un ‘skid’, una instalación sencilla, en realidad un kit conformado por el depósito y el sistema de surtidor.


En España está previsto que para finales de 2015 habrá unas mil estaciones. Repsol, abanderado del Autogás en España y que en la actualidad tiene 175 estaciones de servicio con Autogás, afronta un ambicioso plan de expansión con la apertura de nuevos puntos: 77 en este año, a los que se sumarán 100 en 2014 y otros 100 más en 2015. En Castilla y León, esta empresa, que en el año 2012 contaba con 11 puntos de venta, en 2013 abre 6 más, entre ellos el de Palencia capital, que ya está en servicio desde marzo, y en Segovia capital, abierta en mayo. Está prevista la apertura en Ávila a partir de la segunda quincena de junio.


El repostaje en gasolinera se realiza de manera similar al de los combustibles tradicionales, con el matiz de que se realiza a través de conductos a presión. Por ese motivo, la unión entre el boquerel y la toma de gas, que suele ir junto a de gasolina tiene que ser estanca.


EN EL SURTIDOR


Una vez que se ha enganchado el boquerel al adaptador a la toma de gas de vehículo, para que haya paso de carburante hay que mantener pulsado un botón situado en la estructura del surtidor durante el tiempo de llenado: es un mecanismo de seguridad equivalente al gatillo en la propia pistola de los surtidores. Terminada la operación, se desconecta la manguera fácilmente. El olor que se desprende de la operación es inferior al que se produce al repostar gasolina.


Aunque el boquerel utilizado en las estaciones de servicio de nuestro país es el homologado a nivel europeo, podemos encontrar dife-rentes modelos de boquerel en gasolineras del extranjero y de bocas de llenado en equipos fabricados fuera de nuestro país, lo cual se solventa fácilmente mediante la colocación de un adaptador entre el boquerel y la boca del depósito.
Hay diferentes tipos de adaptadores. Si el hueco donde van las dos tomas de carburante tiene el tamaño suficiente como para que encaje por completo el boquerel del surtidor, se podrá acoplar un adaptador más corto que no sobresale e incluso montar una toma de gas especial que no hace necesario el uso de adaptadores. En este último caso, como tiene una válvula de retorno, no deja escapar gas cuando se desconecta la manguera.


El repostaje de GLP se puede hacer en cualquier momento, es decir, no es necesario esperar a tener el depósito vacío para poder repostar. La presión media del GLP en el depósito de un automóvil es de unos 7 bares. Si éste está vacío, el GLP puede comenzar a entrar en estado gaseoso, pero al llegar aproximadamente a la presión de unos 7 bares, se transforma en líquido. El GLP aumenta su volumen en función de la temperatura, por tanto, el depósito está previsto para que se llene al 80%, para que siempre haya un margen por dilatación.


ACTUALIDAD El Autogás ya es el primer combustible alternativo en la Unión Europea.


¿Qué es GLP?

Para todos los públicos


Repostar glp

Santiago de Garnica. El Autogás, que mueve 8 millones de vehículos en toda Europa y supone en torno al 2 % del mix de carburantes de transporte por carretera de la flota de vehículos de pasajeros, es ya el principal combustible alternativo en la Unión Europea. Mediante un esfuerzo conjunto por parte de la industria y las autoridades públicas, existe un potencial de crecimiento rápido y considerable, en especial en el sector de los vehículos de pasajeros.


El Autogás podría suponer una cuota del 10 % del mix de carburantes para vehículos de pasajeros en Europa antes de 2020, lo que aportaría considerables ventajas para los gobiernos, los ciudadanos y la sociedad en general.


Estamos ante un combustible utilizable, desde el usuario particular de un automóvil, a flotas de empresa, pasando por vehículos de ocio. Utilizable en motores de explosión de turismos, furgonetas, autobuses, carretillas elevadoras, karts o embarcaciones de recreo, es un combustible para todos los públicos.


LOS PARTICULARES


Un hecho que en el pasado limitó la expansión del Autogás en España, a diferencia del desarrollo alcanzado en otros países, es que hasta abril del año 2000 no estaba permitida la homologación a GLP de vehículos para uso general. Además, hasta el 2005 los elevados impuestos sobre el GLP tampoco permitieron su comercialización para uso general. La entrada en vigor del nuevo Proyecto de Ley de 18/11/05 que traspuso la Directiva Europea 2003/96/CE sobre fiscalidad de los productos energéticos, rebajó el IEH aplicable al GLP para uso general a 57,47 euros/ton, frente a los 125 euros/ton que estaban en vigor, igualando así el IEH del Autogás para uso general con el de servicio público. El impuesto especial para vehículos particulares era de 796 euros/Tm hasta 1 de enero de 2003, lo que hacía inviable su comercialización en Es-paña.
Hoy, vivimos un panorama muy diferente, donde el GLP por sus cualidades ecológicas se ha visto beneficiado y se ve como una alternativa real.


A nivel de usuario particular, el GLP resulta muy interesante. De entrada, su precio inferior frente a combustibles convencionales permite ahorros de entre un 20% y un 50% en el coste total por kilómetro. Es cierto que el coche con GLP cuesta más que uno convencional de gasolina, pero este incremento es semejante al que nos encontramos si optamos por una versión diesel de ese mismo modelo. Sin olvidar los nuevos impuestos de matriculación y circulación, que favorecen a los vehículos más ecológicos (emisiones de CO): emisiones de NOx hasta un 68% inferiores respecto al diesel, no emite prácticamente partículas y emisiones de CO2 en escape, comparables a las de los vehículos diesel, y hasta un 10,9% menores que los de gasolina. Además, su mantenimiento resulta más económico debido a menores averías y a una mayor duración del motor por un menor desgaste.

Entre las ventajas, la reducción de su mantenimiento y sus menores ruidos y vibraciones.


AMBULANCIAS


Y, por supuesto, si a nivel particular es interesante, no lo puede ser menos a nivel de flotas. Resulta así valioso conocer la experiencia de empresas como Ambulancias Rodrigo, de Burgos, una experiencia interesante pues hablamos de vehículos que recorren entre 90 y 100.000 kilómetros al año. El fundador y propietario de la empresa, Rodrigo Santidrián Hidalgo, destaca que «dentro de nuestra flota tenemos 26 vehículos a gas, unas directamente compradas al fabricante como es las de Mercedes Benz y otras transformadas aquí. La experiencia es buena. Por un lado, desde el punto de vista económico, pues alcanzamos ahorros de combustible de hasta el 35% y el mantenimiento es el de un vehículo de gasolina, más bajo que el de un diesel. Pero hay más ventajas que inciden directamente en la calidad de nuestros servicios como es el que los motores son más silenciosos y vibran menos».


De su experiencia saca otras conclusiones a nivel técnico: «Para sacarle el máximo partido económico, el GLP es recomendable utilizarlo en motores grandes, en los que sobre potencia y funcionen habitualmente a bajas revoluciones y en recorridos largos programados».

Los vehículos que funcionan con Autogás optan a importantes beneficios fiscales.


CARRETILLAS LIMPIAS

Carretilla GLP

En el polo opuesto al marco de actuación de una ambulancia están las carretillas elevadoras. En Estados Unidos, el 85% de estas máquinas utiliza gas licuado de petróleo, frente a un 15% en Europa y tan solo el 3% en España. Dentro de ese grupo está la empresa burgalesa fabricante de perfiles en PVC Vekaplast Ibérica, que utiliza tres vehículos de este tipo todos ellos con GLP: dos con capacidad de elevación de 4.000 kilos y uno para 2.500 kilos. En este caso, utilizan bombonas de GLP desarrolladas por Repsol con un aforador en su interior y un filtro de partículas magnético que evita el paso de restos de óxido al motor.


Los responsables de Vekaplast destacan que introdujeron el GLP por consejo de su matriz alemana y que han encontrado numerosas ventajas frente a las clásicas carretillas diesel, desde el silencio de funcionamiento muy importante cuando se trabaja en el interior de naves, hasta la ausencia de emisiones de partículas que afectaban a las piezas de PVC que fabrica Vekaplast y que, en el caso de las diesel, se de-positaba sobre su superficie una negra capa.


Y frente a las eléctricas también valoran las ventajas de las de GLP por una mayor potencia de elevación y mayor autonomía. En las máquinas grandes que elevan 4.000 kilos al tener un soporte con doble botella aprovechamos cuando nos acercamos a la zona de cambio donde están situadas las bombonas para sustituir en pocos minutos la vacía. Cada bombona tiene una autonomía de uso de unas 4 a 5 horas. En cuanto a las carretillas elevadoras de 2.500 kilos, la duración de la botella es de 8 horas con lo cual la sustitución se hace al final del turno de trabajo, sin interrumpir en ningún caso la tarea.

El Autogás es utilizable, desde vehículos particulares e industriales, hasta grandes flotas.


Además, tras la aprobación del Real Decreto 176/2013, de 8 de marzo, se elimina la restricción que existía sobre el uso de máquinas, caso de las carretillas elevadoras, con motores de explosión en los local es cerrados del sector alimentario.
Sonia Andaluz, jefe de Autogás de Repsol en la Dirección Territorial de Castilla y León, destaca que el empleo de GLP en flotas es de lo más variado: «Autoescuelas como Traffic o la Antigua en Valladolid, de mensajería como MRW en Zamora o ASM en Astorga, empresas de autobuses como Auvasa, vehículos municipales como en el caso de Valladolid, incluido el automóvil oficial que utiliza su alcalde, barredoras y pequeños vehículos de mantenimiento de calles o jardines, y sin olvidar casos como el de vehículos que transportan el equipaje en aeropuertos o para el campo del ocio como ocurre con un karting en Segovia».


Todos los vehículos a Autogás, ya sean nuevos o transformados, están desarrollados con las prestaciones, fiabilidad y garantías en seguridad equivalentes a las de los vehículos diesel o gasolina, y en constante evolución. Y sus ventajas económicas y medioambientales son evidentes. El actual impulso que se está realizando para extender el número de estaciones de servicio donde junto a la gasolina y el gasoil se puede repostar GLP, hacen de este combustible una alternativa no ya de futuro sino de presente, y perfectamente viable.

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